LA GASEOSA DE ÁCIDO ELÉCTRICO
Javier Montero
Sábado 24 y domingo 25 de noviembre a las 20 h.
Sábado 15 y domingo 16 de diciembre a las 20 h.
*Plazas limitadas. Recogida de invitaciones desde media hora antes de cada pase en la barra de Matadero Madrid.
La gaseosa de ácido eléctrico es un proyecto escénico de carácter experimental que desarrolla herramientas de trabajo horizontal e investiga métodos de inteligencia colectiva. Está realizado por un grupo heterogéneo de mujeres de alrededor de 60 años, de diversos orígenes sociales y étnicos. Comenzamos el proceso investigando el tema del amor, pero pronto se consensuó que sería más interesante concentrarnos en el aquí y ahora. El argumento de la pieza, que se ha ido elaborando, gira entorno a la ocupación y conversión en comedor social de un club financiero, ante la precariedad producida por la crisis del sistema.
El proyecto ha desarrollado un particular acercamiento estratégico a las artes escénicas experimentales y a la cultura popular; lo que ha alimentado el trabajo con el cuerpo y el espacio, el texto y la narración, los acentos y las lenguas, la dramaturgia y la metaficción, el paisaje sonoro y el diseño escénico. Esto nos ha permitido explorar numerosas disciplinas artísticas contemporáneas y realizar una llamada al pensamiento como acción. Al tiempo que hemos desarrollado herramientas específicas de trabajo colectivo, enfocadas a desarrollar la creatividad, el enriquecimiento personal y la interacción social.
El trabajo ha sido estructurado en cuatro talleres que han permitido investigar los diferentes aspectos del desarrollo escénico:
. Talleres de escritura e interpretación; ambos dirigidos por Javier Montero.
. Taller de diseño del paisaje sonoro; dirigido por María González.
. Taller de diseño escénico; dirigido por Matilde Juárez.
En La Gaseosa de Ácido Eléctrico hemos partido de la idea de que las relaciones intersubjetivas no son únicamente un fin en si mismas, sino que, además, nos permiten explorar terrenos más complejos como el papel que juegan los sistemas de representación culturales, las potencialidades de las micro-políticas, el papel de los afectos, las desigualdades y el sistema de clases, los protocolos de comportamiento, el concepto de ‘valor’ o el narcisismo.
La pieza combina tres espacios: el comedor, la cocina y la metaficción, donde se reflexiona sobre el proceso dramático y se realizan los debates y puestas en común. No se ha buscado llegar a una conclusión final o a una obra acabada y cerrada. El proceso de trabajo es, sin duda, lo más fascinante. Javier Montero
Blog del proyecto